RT Journal Article T1 Periodistas y telespectadores: retos y exigencias para un proceso de relación interactiva T1 Journalists and viewers: challenges and demands for a process of interactive relation A1 Real Rodríguez, Elena AB Durante los últimos años se ha asistido a una redefinición del concepto de público en el amplio espectro de la comunicacióninformativa y opinativa. De esa masa o colectividad heterogénea, difusa y diversa, anónima entre sí y respecto de la fuente, queúnicamente es identificable como tal público por su papel de mero receptor pasivo del mensaje o mensajes que promueve elperiodista, se ha pasado a una noción que incide en la capacidad selectiva y reflexiva de la audiencia que presta atención adeterminados intereses y los enjuicia con una convicción activa. El público de la comunicación informativa y opinativa no es otra cosasino el conglomerado de personas que tiene en común un interés –no exento de curiosidad– por el conocimiento de aquellos hechos yacontecimientos más relevantemente significativos de la actualidad. La información se presenta hoy como una necesidad individual ysocial: porque una sociedad sin información no es una sociedad libre, plenamente auto–responsable de sus derechos y deberes. Lainformación y la opinión han de ser consideradas como manifestaciones del estado de una sociedad viva, plural, participada ycomprometida con su destino. La función pública de la información empieza por significar y reconocer que la persona y la sociedadtienen derecho a la información y que este derecho entraña la participación ineludible y absolutamente necesaria en el procesoinformativo–comunicativo, con la capacidad para asentir o para disentir, la posibilidad de expresar las propias opiniones y de adoptaruna actitud selectiva, valorativa y positivamente crítica de las opiniones ajenas.La comunicación informativa y opinativa es fundamentalmente una comunicación entre personas, por muy desconocidas queéstas sean entre sí. La información y la opinión son procesos que se justifican en la medida en que esperan respuesta por parte delpúblico de cada medio –formal o informal– de comunicación. En este proceso relacional y dialogante ni el profesional ni el públicodeben caminar vueltos de espaldas. Ha de existir entre ambos una alianza de fidelidad, credibilidad, confianza, coherencia ycreatividad. El emisor ha de procurar que su mensaje resulte inteligible, que tenga verdadero interés y utilidad para el receptor,hablándole a éste de su realidad cotidiana más próxima y de la realidad más distante que tenga relación con sus valores, derechos yresponsabilidades principales. El público de los medios tiene que dejar de ser considerado un simple, pasivo y despersonalizadoconsumidor de mensajes, restituyéndole su derecho y su competencia ante la opinión, la información y las comunicaciones sociales.Los contenidos de los medios de comunicación, en general, y de la televisión, en particular, no deben convertirse en una especie denueva «comida basura», de escaso poder nutritivo y valor complementario o cooperante en la consolidación de la personalidad decada ser humano. Siempre resultará impopular e inaceptable el discurso opinativo o informativo que se construya de espaldas a losreceptores de mensajes, sin preocuparse por sintonizar con sus necesidades, aspiraciones y exigencias más sustanciales. El prestigio,competencia y responsabilidad intelectual y moral de los profesionales de los medios de comunicación se verá reforzado siempre que,al margen de cualquier forma de corporativismo, sepan ser eficientemente solidarios con las demandas de aquello que constituyenecesidad o preocupación real para la opinión pública, no necesidad o preocupación inducida o motivada desde el medio decomunicación.En pleno siglo XXI, ¿cómo ha de ser la contribución del periodista para que esa vieja aspiración de la tan traída y llevada –pornecesaria, justa e inaplazable– democratización de la acción de informar y de comunicar sea por fin una auténtica realidad en elmedio televisivo que aquí nos ocupa? Y los telespectadores, en una sociedad como la española, ¿están en condiciones inmediatas,mayoritarias y cualitativas de participar, de ser selectivos, críticos y hasta creativos en y con la TV? AB The information appears today like an individual and social necessity, because a society without information is not free. Thepublic function of information begins admitting that people and society have right to be informed, and that this right involves theiractive and intelligent participation in the informative process. In this relation neither the professional nor the public must turn one’sback on each other. It has to exist between them both an alliance of fidelity, credibility, confidence, coherence and creativity. Whichbehaviour will be necessary to contribute to the democratization of this relational process in television? PB Universidad de Huelva YR 2005 FD 2005 LK http://hdl.handle.net/10272/6966 UL http://hdl.handle.net/10272/6966 LA spa DS Repositorio Institucional de la Universidad de Huelva RD 15 jun 2026