RT Journal Article T1 Televisión y educación, una pareja al borde de un ataque de nervios T1 Television and education, partners onthe verge of hysteria A1 Clarembeaux, Michel AB Cuando apareció la televisión y comenzó a imponerse en la vida cotidiana, la educación vio en ella un socio que podíaproporcionarle mucha ayuda. La institución escolar, sobre todo, imaginó que la televisión iba a representar un recurso formativo degran interés. Pero las esperanzas se transformaron muy rápidamente en desilusiones, y el nuevo medio de comunicación pasó deremedio universal a basura. Emoción fácil, divertimiento, juego, tales fueron los valores que se impusieron y convirtieron a losespectadores en receptores apáticos, aburridos por las olas de imágenes y sonidos, encerrados en sus fantasías o en las redundanciasy linealidad del pensamiento único. Algunos se dieron cuenta de que la evolución del nuevo dios del hogar parecía irreversible. Perootros pensaron que había una salida de emergencia posible, llamada: educación en medios. Esta educación, tomando la televisióncomo objeto de análisis o como medio de expresión, podía reconciliar la pareja, ofreciéndole oportunidades que no habían sidoexploradas todavía. Por eso, la televisión que no queremos, la que rechazamos o condenamos por su necedad, puede ofrecernosactividades de interés. Tomemos tres ejemplos de programas que ilustran bien la televisión que no queremos: la publicidad televisiva,la tele realidad y el telediario. Cado uno de estos ejemplos puede ayudarnos a introducir temas de debate, fundamentos del lenguajeaudiovisual, representaciones y estereotipos. Estos componentes del producto mediático nos permiten problematizar una serie deaspectos de otra pareja explosiva: la pareja información/comunicación. Lo interesante en estos tres casos (y en muchos otros) es laevidencia de un abordaje crítico, la incitación permanente al análisis, la reflexión sobre objetos mediáticos que nos conduceninevitablemente a hechos de la sociedad. Por eso, hay que hacer a veces caso omiso de nuestras propias aficiones y gustos para ir alencuentro de nuestros alumnos. Esta televisión, su televisión, aunque no sea necesariamente la nuestra, resulta importantísimaporque nos conduce a una cultura y a una manera diferente de entender el mundo. Aquí ha de estar nuestro punto de partida parahacer que cambien las cosas, se mejoren quizás las perspectivas y obtengamos todos la televisión que queremos AB When television first appeared, many educators and teachers imagined it would bring them help and assistance. It was indeedconsidered as the promise of valuable teaching material. But desillusion quickly came… and even rejection. This new opium of thepeople wouldn’t play the part it was supposed to play in the class room. The television we would have dreamed of was definitely notthat one… Yet, with the help of media education, it may bring us some interesting illustration of what media products are, even if wethink of TV programs like commercials, telereality or the news where information and communication are often mixed up. Analysingsuch products with our students can bring them to a more critical eye and independence. This trash TV is able to bring them a lot ifwe are ourselves able to train them to analyse these programs and to stand back from mediatic confusions and drifts. Moreover,doing so, we shall take their own mediatic culture as a starting point, which seems essential to us. So, their television might becomethe television we want… as educators PB Universidad de Huelva YR 2005 FD 2005 LK http://hdl.handle.net/10272/7054 UL http://hdl.handle.net/10272/7054 LA spa DS Repositorio Institucional de la Universidad de Huelva RD 30 may 2026