RT Journal Article T1 Rédito político y publicitario de interesadas pleitesías a la demanda T1 The political and publicity profit that comes from (self-interested)compliances to the demand A1 Sánchez Alonso, Óscar AB En el mercado audiovisual, las pleitesías (supuestas pleitesías) hacia la demanda no tienen por qué conducir a la mejora delservicio. Ni tienen por qué conducir, ni habrá sido ése –siquiera- el incentivo que las propiciara. Ciertas retóricas populistas (dar alpúblico cuanto pide; mimar a nuestro telespectador como merece) encubren otros propósitos, que no podrán pasarse por alto, si deeducación y televisión hablamos.La importancia de este medio en relación a la educación, el conocimiento y la cultura democrática que prende en unasociedad, no resultan asociaciones insustanciales. Si la calidad de la democracia nos ocupa, desatender esos pilares televisivos yeducacionales no parece la mejor de las estrategias. No se eludirá en esta comunicación la responsabilidad que compete a la ofertaaudiovisual, como no pasaremos por alto la responsabilidad de los actores políticos que, por acción o dejadez, muestran suoportunista complicidad.Sin embargo, sin dejar de lado estos resortes, convendrá también reparar sobre la demanda, cuyaresponsabilidad, a menudo, ha sido más ignorada.Conviene, sí, erradicar engañosas idealizaciones, incluida la idealización de esa mitificada audiencia. Al consumidor audiovisualle corresponde su parte de responsabilidad: tanto para el éxito o la consolidación de una iniciativa que juzguemos positiva, como paralos fracasos o deterioros que pudieran suscitarse. Esta segunda asunción de responsabilidades suele caer en cierto olvido, puesto queun planteamiento interesado y clientelar, soslayaría las acusaciones no gratas hacia el telespectador. Así ocurre cuando escontemplado como mero público objetivo, destinatario del mensaje comercial que lucra las arcas de la oferta; o contemplado, a suvez, como electorado y caladero de votos, susceptible de ser llevado a un lado u otro del abanico partidista.Ciertamente, nada tan globalizadocomo la estupidez. Las multinacionales de lo simplón, lo inane y lo trivial disponen defranquicias por doquier; y el engranaje se retroalimenta con aportaciones varias. La oferta (mediática y política) no siempre estarádispuesta a modificar esa dinámica; y si la demanda responde con su aplauso, clientela no faltará en estas ingentes manufacturas delembotamiento. Factorías de irrealidad, sucursales de sumisión, así se muestran, en ocasiones, estas audiovisuales -y acaparadorasindustriasde la servidumbre. No frenarán su instrumental mientras la rentabilidad (crematística y electoral) se siga cosechando.Si se incentiva el desconocimiento, si se alimenta la incultura, se desarma al telespectador; y se maniata cualquierexpectativa de que la demanda reclame y reivindique otra oferta (política y audiovisual) más cualificada y satisfactoria. Desde estaspremisas, cobra sentido pensar en una de las amenazas contemporáneas que el periodismo padece: el condicionante clientelar, lapresión de la audiencia. En los sistemas democráticos de nuestro tiempo, la rendición ante los públicos cobra mayor protagonismoque otros clásicos adversarios del ejercicio informativo (en tanto que en estos sistemas políticos, el asedio a la información y elconocimiento no podrá venir por la censura manifiesta ni el obsceno ocultamiento). Ese entregado sometimiento a los públicosconstata la incidencia de la lógica publicitaria, sobre el devenir periodístico AB In the audiovisual market, sheer compliance to the demand does not have to lead us to a better service as aconsequence.Some populist rhetoric (e.g. «to give to the public all it wants», «to ‘pamper’ TV viewers as they deserve to bepampered») may merely act as an excuse to effectively disguise other kind of purposes (like political and economic aims). Therhetoric that idealizes the «public» in this way might, thus, have this kind of real (and hidden) agenda. Uncovering such a secretprogramme does not seem a minor endeavour, as far as we are concerned with education, TV and, especially, the quality of ourdemocracies PB Universidad de Huelva YR 2005 FD 2005 LK http://hdl.handle.net/10272/6985 UL http://hdl.handle.net/10272/6985 LA spa DS Repositorio Institucional de la Universidad de Huelva RD 31 may 2026