RT Dissertation/Thesis T1 Aprendiendo a cuidar : análisis desde la perspectiva de género de los determinantes del burnout para mejorar el bienestar del personal de salud de Huelva A1 Gago Valiente, Francisco Javier A2 Universidad de Huelva. Departamento de Educación, K1 Salud pública K1 Educación sanitaria K1 Salud mental AB Un ambiente inadecuado de trabajo puede desencadenar efectos negativos sobre lacalidad de vida de las personas, tanto a nivel físico como emocional. Entre los efectosnegativos, se puede desarrollar un tipo de estrés laboral crónico, conocido como síndromede burnout. Este trastorno comprende la esfera emocional y laboral con gravesconsecuencias físicas y psicológicas para las personas que lo padecen (Gil-Monte, 2005).El personal de salud, especialmente en atención especializada, se enfrentafrecuentemente a situaciones de vida y muerte, por lo que su trabajo puede llegar a serfísica y emocionalmente agotador. El estrés que se deriva de este contexto implica eldesarrollo de problemas conductuales, de salud y psicológicos (ansiedad, depresión, etc.)(García-Campayo, Puebla-Guedea, Herrera-Mercadal y Daudén, 2016). El agotamiento, labaja autoestima, la despersonalización y el aislamiento profesional son sus principalescaracterísticas (Gil-Monte, 2005). Además, se une un padecimiento que afecta a casi untercio de la población española, como son los problemas en la coordinación de la vidalaboral y familiar (Prada, Bocija, Luque, Reina, García, y Moreno, 2016).El estudio de los determinantes sociales de burnout con enfoque de género puedecontribuir a la prevención de enfermedades mejorando la calidad y eficiencia de losservicios de salud (Castañeda, 2013). La adopción de la perspectiva de género en saludsigue siendo necesaria porque permitirá obtener datos sobre la existencia y característicasde los aspectos estructurales de los sistemas de salud, de la formación y de la investigaciónbiomédica, epidemiológica y sociológica, así como de sus manifestaciones reales en lapráctica clínica diaria (Amo, 2008). A estas cuestiones relevantes se unen en estos momentos los efectos de una alertasanitaria generada por una pandemia a partir de marzo de 2020, el Coronavirus (COVID-19). Ello agrava el malestar psicológico en muchos/as trabajadores y trabajadoras, siendoun referente inevitable el personal sanitario (Santamaría et al., 2020).Por todo esto, los objetivos generales de esta investigación han sido enfocados haciados finalidades. La primera, conocer la prevalencia del burnout en hombres y mujeres quedesempeñan su profesión en asistencia especializada en la sanidad pública de Huelva, asícomo las dimensiones de este problema (agotamiento emocional, despersonalización y bajarealización personal) en un estado de pandemia y teniendo en cuenta, una serie de variablessociodemográficas. En segundo lugar, con los datos recogidos y analizados en la poblaciónmencionada, plantear una propuesta formativa que permita actuar para la prevención ymanejo del burnout, abordando los determinantes causales de esta enfermedad profesional.MétodosSe ha realizado un estudio cuantitativo, descriptivo y correlacional en 4 categoríasprofesionales relacionadas con la salud, de dos centros de atención especializada de lasanidad pública de la ciudad de Huelva. La muestra estuvo compuesta por profesionales delComplejo Hospitalario Juan Ramón Jiménez (Hospital Juan Ramón Jiménez y HospitalVázquez Díaz), en la que había 22 médicos varones y 106 mujeres; 30 enfermeros y 171enfermeras; 29 auxiliares de enfermería varones y 168 mujeres, 57 celadores y 27celadoras. Por otro lado, se seleccionaron profesionales del Hospital Infanta Elena, en cuyamuestra había 50 médicos/as (30 varones y 16 mujeres), 181 enfermeros, 99 enfermeras,116 mujeres auxiliares de enfermería, 21 celadores y 19 celadoras.Los instrumentos utilizados para obtener la información han sido el MBI – HSS(Maslach y Jackson, 1998), el SWING (Geurts y otros, 2005) y el GHQ-12 (Goldberg & Williams, 1988). Para la recogida de datos se tuvieron en cuenta una serie de variablessociodemográficas como son el sexo, edad, estado civil, paternidad/maternidad, profesión,tiempo de servicio, centro de trabajo y vivencia de momentos de contacto con algunasituación de COVID-19 en el entorno laboral. El trabajo de campo se realizó desde marzohasta junio de 2020.ResultadosEl análisis de la información pone de manifiesto que, a pesar del estado depandemia, es destacable el afrontamiento que ha manifestado el personal sanitario deHuelva. La prevalencia de burnout no ha sido muy alta en ambos sexos (6% en mujeres y17,5% en hombres). Esto no significa que hayan sido inmunes a la situación porque secorrobora la dependencia entre la variable sexo con síndrome de burnout y sus dimensiones(p<0,05 en la prueba de Chi-cuadrado).Casi la mitad de la muestra de hombres y mujeres (>41% en ambos sexos) presentaun alto agotamiento emocional. La mitad de la muestra de hombres (>40%) presenta unaalta despersonalización y la mitad de la muestra de mujeres (>44%) presenta una altarealización personal. Un número similar de la población estudiada presenta posiblespatologías psiquiátricas no psicóticas (47% de mujeres y 45,5% de hombres). También hayque destacar que se ratifica la dependencia entre las variables de interacción trabajo –familia con el padecimiento del burnout y la afectación de las dimensiones de agotamientoemocional y despersonalización (p<0,05 en la prueba de Chi-cuadrado).Los datos obtenidos reafirman el poder de las vivencias cotidianas y culturales, ya que secorrobora la dependencia entre las variables del estado civil, el contacto con una situaciónde COVID-19 en el entorno laboral y el sexo, con el padecimiento de burnout y con laafectación de sus dimensiones (p<0,05 en la prueba de Chi-cuadrado). Los resultados también prueban la dependencia entre el estado civil y la categoríaprofesional con las posibles patologías psiquiátricas no psicóticas (p<0,05 en prueba deChi-cuadrado). Además, se confirma la dependencia entre la variable contacto con COVID-19 con estas posibles patologías (p<0,05 en prueba de Chi-cuadrado).En cuanto a las diferentes interacciones entre el entorno laboral y familiar, la quemayor porcentaje ha presentado ha sido la interacción positiva de la familia sobre el trabajoen ambos sexos (54,5% en mujeres y 57,30% en hombres).ConclusionesLas conclusiones de este estudio ponen de manifiesta las diferencias en cuanto alsexo en el padecimiento de burnout y en la afectación de sus dimensiones. Los varonespresentan mayores porcentajes de burnout, agotamiento emocional, despersonalización ybaja realización personal que las mujeres.Las personas que sufren burnout representan un mayor porcentaje también deinteracción negativa del trabajo sobre la familia, con respecto a las personas que nopresentan padecimiento del síndrome.La mayoría de varones que presentan alto agotamiento emocional, reflejan tambiénun mayor porcentaje de interacción negativa del trabajo sobre la familia, con respecto a laspersonas que no tienen alta afectación de esta dimensión.A esto se une que las personas que han tenido contacto con alguna situación deCOVID-19 en su entorno laboral, también representan un mayor porcentaje de interacciónnegativa del trabajo sobre la familia, con respecto a las personas que no han tenido contactocon estas situaciones. En cuanto a la presencia de probables patologías psiquiátricas no psicóticas, laspersonas que presentan afectación de esta variable, representan también mayoresporcentajes de burnout, alto agotamiento emocional y alta despersonalización. Destacar quelas personas viudas son las de mayor representación en estas posibles patologías.Y si atendemos a la categoría profesional, son los/as celadores/as (mayoritariamentevarones [58,98%]) los que representan mayores porcentajes de afectación en estas posiblespatologías. También estos/as profesionales son los que han representado mayor proporciónde burnout, alto agotamiento emocional, alta despersonalización y baja realizaciónpersonal.En la línea del anterior párrafo, con referencia a personas con posibles patologíaspsiquiátricas no psicóticas, hay que destacar que las personas que han tenido contacto conalguna situación de COVID-19 en su entorno laboral, representan un mayor porcentaje deafectación frente a las que no han tenido contacto con situaciones de la pandemia.Para llevar a cabo la propuesta de intervención se han planteado distintas propuestasde actuación, en función de la incidencia de variables según el colectivo afectado, para lamejora en la calidad de vida de la población estudiada. AB A poor work environment can bring about negative effects on people’s quality oflife, both at a physical and an emotional level. Among these negative effects, one candevelop a kind of chronic occupational stress known as burnout syndrome. This disorderincludes both emotional and work spheres and has serious physical and psychologicaleffects on people who suffer from it (Gil-Monte, 2005).Health personnel, especially those in specialized care, frequently have to deal withlife-or-death situations, so their job can become physically and emotionally exhausting. Thestress derived from this context involves the development of behavioral, health, andpsychological problems (anxiety, depression, etc.) (García-Campayo, Puebla-Guedea,Herrera-Mercadal y Daudén, 2016). Exhaustion, low self-esteem, depersonalization andprofessional isolation are its main characteristics (Gil-Monte, 2005). In addition, there isalso an issue that affects almost one-third of the Spanish population, the difficultiesconcerning labor and family reconciliation (Prada, Bocija, Luque, Reina, García, y Moreno,2016).Furthermore, the study of social determinants with a gender approach can contributeto the prevention of some conditions, improving the quality and efficiency of health careservices (Castañeda, 2013). Therefore, the adoption of a gender perspective in health care isstill necessary and provides information about the existence and characteristics of structuralaspects of health systems, training, and biomedical, epidemiological, and sociologicalresearch, as well as their manifestations in daily clinical practice (Amo, 2008).The effects of a sanitary alert caused by a pandemic, the Coronavirus (COVID-19),starting in March 2020 just add to the aforementioned important issues. This aggravates thepsychological distress suffered by many male and female workers, being a primaryexample the health professionals (Santamaría et al., 2020). Therefore, the overall goals ofthis research have two main focuses. The first one is knowing the prevalence of burnout inmen and women who carry out their profession at specialized care in Huelva’s publichealth, as well as the dimensions of this problem (emotional exhaustion, depersonalization,and low self-esteem) in a pandemic, bearing in mind a series of socio-demographicvariables. The second is, using the collected and analyzed data from the aforementionedpopulation, presenting a training proposal that allows for actions in the prevention andmanagement of burnout, addressing causal determinants of this occupational disease.MethodsA quantitative, descriptive, and correlational research was carried out on 4 healthrelatedprofessional categories at two specialized care centers from Huelva’s public healthcare. The sample was made up of professionals from the Juan Ramón Jiménez HospitalComplex (Juan Ramón Jiménez Hospital and Vázquez Díaz Hospital), and included 22male and 106 female doctors, 30 males and 171 female nurses, 29 male and 168 femalenursing assistants, and 57 male and 27 female porters. It was also comprised ofprofessionals from the Infanta Elena Hospital, in which there were 50 doctors (30 men and16 women), 181 male nurses, 99 female nurses, 116 female nursing assistants, 21 maleporters and 19 female porters.The tools used for the data gathering were the MBI-HSS (Maslach & Jackson,1998), the SWING (Geurts and others, 2005), and the GHQ-12 (Goldberg & Williams,1988). For the data gathering a series of sociodemographic variables were considered, likesex, age, marital status, parenthood, occupation, seniority, work place, and experiencesdealing with COVID-19 situations at the work place. The field work was conducted inMarch, April, and June 2020.ResultsThe analysis of the information reveals that, in spite of the pandemic, Huelva’shealth workers are dealing with it remarkably well. The prevalence of burnout has not beenvery high in either sex (6% in women and 17’5% in men). This does not mean they wereimmune to this situation, as the dependence between the sex variable and the burnoutsyndrome and its dimensions has been corroborated (p<0,05 at the Chi-cuadrado test).Almost half of the male and female sample (>41% in both sexes) shows highemotional exhaustion. Half of the male sample (>40%) shows high depersonalization andhalf of the female sample (>44%) shows high self-realization. A similar number of theexamined population shows possible non-psychotic psychiatric disorders (47% of womenand 45% of men). It should also be pointed out that the dependency between the workfamilyinteractions variables and suffering burnout, as well as the impact of the dimensionsof emotional exhaustion and depersonalization, has been ratified (p<0,05 at the Chicuadradotest).The data obtained confirms the power of daily and cultural experiences. This iscorroborated by the dependency between the variables of marital status, dealing with aCOVID-19 situation in the work place, sex and suffering burnout and the impact of itsdimensions. (p<0,05 at the Chi-cuadrado test).The results also demonstrate the dependency between marital status or professionalgroup and possible non-psychotic psychiatric disorders (p<0,05 at Chi-cuadrado test).Besides, the dependency between the contact with COVID-19 variable and thesepossible disorders has been confirmed (p<0,05 at Chi-cuadrado test).As for the different interactions between work and family environment, the positiveinteraction of family over work shows a higher percentage in both genders (54’5% inwomen and 57’30% in men).ConclusionsThe conclusions of this research bring to light the differences concerning sex in thesuffering from burnout and the impact of its dimensions. Men show higher percentages ofburnout, emotional exhaustion, depersonalization, and low self-esteem than women.People who suffer from burnout also show a higher percentage of negative interaction ofwork over family than those who don’t suffer from this syndrome.Most men that show high emotional exhaustion also display a higher percentage ofnegative interaction of work over family than those people that are not highly affected bythis dimension.This is in addition to the fact that people who had contact with some COVID-19situation in their work place also show a higher percentage of negative interaction of workover family than those who didn’t have any contact with these situations.Regarding the presence of possible non-psychotic psychiatric disorders, people whoshow signs of being affected by this variable also display higher percentages of burnout,high emotional exhaustion and high depersonalization. It is worth mentioning that widowsand widowers are the ones with a higher representation in these possible disorders.Finally, if we consider the occupational group, both male and female porters (mostof them men [58,98%]) are the ones that show a higher impact in these possible disorders.These workers also showed the highest proportion of burnout, high emotional exhaustion,high depersonalization and low self-esteem.Following the idea of the previous paragraph, with regards to people with possiblenon psychotic psychiatric disorders, it is worth mentioning that people who had contactwith any COVID-19 situation in their work place, show a higher percentage of impact thanthose who didn’t have any contact with the pandemic.In order to realize the intervention proposal, different action plans have been putforward according to incidence variables within affected collectives, with the aim ofimproving the life standards of the studied population. PB Universidad de Huelva YR 2020 FD 2020 LK http://hdl.handle.net/10272/19421 UL http://hdl.handle.net/10272/19421 LA spa DS Repositorio Institucional de la Universidad de Huelva RD 31 may 2026