Doom, druids and the destruction of Mona: romam revenge or divine dissaproval?
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Abstract
The Romans did not approve of the
Druids, particularly in the first century
AD, when they seem to have been at their
most troublesome as foci for Gallo-British
nationalism. Tacitus was describing an
event that took place during the cataclysmic
‘Year of the Four Emperors’, when
Rome was in chaos and, as a result, provincial rebellions flared, including a revolt in the Rhineland led by Julius Civilis. It
was a time when the vulnerability of the
imperial capital served to fan the flames
of superstition that always smouldered
beneath the canopy of rationality. In fact,
the event Tacitus described was an accidental fire rather tha arson, but the perceived assault on the principal icon of romanitas,
the Capitol, symbolised an attack on Rome
itself and the empire. If Tacitus is to be
believed, dissident Druids, operating in
Gaul and Britain, spread the word that this
disaster was an omen, signifying a seismic
shift of power to the northern lands
Los romanos no aprobaban los druidas, en particular en el primer siglo de nuestra era, cuando parecen haber presentado el mayor problema como focos del nacionalismo galo-bretón. El escritor romano Tácito describía un hecho que tuvo lugar durante el cataclísmico “Año de los cuatro emperadores”, cuando Roma estaba sumida en el caos y, como resultado, surgieron rebeliones provinciales, incluyendo una revuelta en las tierras del Rin, liderada por Julio Civilis. Fue una época en la que la vulnerabilidad de la capital imperial sirvió para avivar las llamas de la superstición que siempre ardieron por debajo de la cubierta de racionalidad. De hecho, el hecho descrito por Tácito fue un fuego accidental más que un incendio, pero el asalto percibido sobre el principal icono de la romanitas, el Capitolio, simbolizó un ataque sobre la misma Roma y el Imperio. Según Tácito, druidas disidentes que operaban en la Galia y Britania difundieron el mensaje de que este desastre era un presagio que anunciaba un sísmico cambio de poder para las tierras septentrionales
Los romanos no aprobaban los druidas, en particular en el primer siglo de nuestra era, cuando parecen haber presentado el mayor problema como focos del nacionalismo galo-bretón. El escritor romano Tácito describía un hecho que tuvo lugar durante el cataclísmico “Año de los cuatro emperadores”, cuando Roma estaba sumida en el caos y, como resultado, surgieron rebeliones provinciales, incluyendo una revuelta en las tierras del Rin, liderada por Julio Civilis. Fue una época en la que la vulnerabilidad de la capital imperial sirvió para avivar las llamas de la superstición que siempre ardieron por debajo de la cubierta de racionalidad. De hecho, el hecho descrito por Tácito fue un fuego accidental más que un incendio, pero el asalto percibido sobre el principal icono de la romanitas, el Capitolio, simbolizó un ataque sobre la misma Roma y el Imperio. Según Tácito, druidas disidentes que operaban en la Galia y Britania difundieron el mensaje de que este desastre era un presagio que anunciaba un sísmico cambio de poder para las tierras septentrionales







