Icelandic and spanish citizens before the crisis: size matters...and institutions too
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Abstract
In this paper, a comparative analysis between the main political citizen attitudes
before the crisis in Iceland and Spain is carried out. After a brief review
of political and economical antecendents, it was concluded that in Spain, as
well as in Iceland, the key explanatory factors of the deep economic imbalances
are located at the institutional sphere. The excesses are related in both
cases to political clientelism and to diverse corruptions practices, in such a
way that even the alarming signs that preceded “the official date” of the economic
crisis, no convenient measures were adopted in time. In this context, the
crisis has played a catalyst role, accelerating the demands aimed at achieving
a better performance of the democratic system in both countries. Distrust in
politicians and in political parties, as well as in other formal institutions, has
not been translated neither in lack of confidence in the democracy system per
se, nor in poltical apathy. Moreover, the discontent has been in both cases
translated into both formulae of more political informal participation and of a
greater support to more direct democracy, though through differents channels
and with different results. In the discussion, diverse hypotheses are explored
in order to explain the main findings in the comparative analysis. On the one
hand, some of the variables associated to small-states literature are taken into
account, in order to argue the main differences found out between the Spanish
and Icelandic cases. On the other, diverse hypotheses from the political science
literature are considered in search of a plausible explanation of the major
parallelisms found
En este trabajo, se ha llevado a cabo un análisis comparativo de las principales actitudes de los ciudadanos islandeses y españoles ante la crisis. Tras realizar una breve revisión de los antecedentes económicos y políticos, se concluye que, tanto en España como en Islandia, las claves explicativas de los profundos desequilibrios económicos se sitúan en la esfera institucional. Las causas de los excesos se relacionan en ambos casos con el clientelismo político y con diversas prácticas de corrupción, de forma que, a pesar de las señales de alarma que precedieron a “la fecha oficial” de la crisis financiera, no se adoptaron las medidas oportunas. En este contexto, la crisis económica ha desempeñado el papel de catalizador de reivindicaciones orientadas a conseguir un mejor funcionamiento del sistema democrático. La desconfianza en los políticos y en los partidos políticos, así como en otras instituciones formales, no se ha traducido en falta de confianza en el sistema democrático en sí, ni en apatía política. Más bien el descontento se ha traducido en ambos casos en fórmulas de mayor participación política informal y un mayor apoyo a fórmulas de democracia más directa, si bien por cauces diferentes y con distintos resultados. En la discusión, se exploran diversas hipótesis para explicar los resultados obtenidos en el estudio comparativo. Por una parte, con vistas a explicar las principales diferencias encontradas, se han tenido en cuenta algunas de las variables consideradas en la literatura específicamente referida a estados pequeños. Por otra, a efectos de argumentar del modo más plausible posible los principales paralelismos encontrados, se han sugerido algunas de las hipótesis manejadas en ciencia política
En este trabajo, se ha llevado a cabo un análisis comparativo de las principales actitudes de los ciudadanos islandeses y españoles ante la crisis. Tras realizar una breve revisión de los antecedentes económicos y políticos, se concluye que, tanto en España como en Islandia, las claves explicativas de los profundos desequilibrios económicos se sitúan en la esfera institucional. Las causas de los excesos se relacionan en ambos casos con el clientelismo político y con diversas prácticas de corrupción, de forma que, a pesar de las señales de alarma que precedieron a “la fecha oficial” de la crisis financiera, no se adoptaron las medidas oportunas. En este contexto, la crisis económica ha desempeñado el papel de catalizador de reivindicaciones orientadas a conseguir un mejor funcionamiento del sistema democrático. La desconfianza en los políticos y en los partidos políticos, así como en otras instituciones formales, no se ha traducido en falta de confianza en el sistema democrático en sí, ni en apatía política. Más bien el descontento se ha traducido en ambos casos en fórmulas de mayor participación política informal y un mayor apoyo a fórmulas de democracia más directa, si bien por cauces diferentes y con distintos resultados. En la discusión, se exploran diversas hipótesis para explicar los resultados obtenidos en el estudio comparativo. Por una parte, con vistas a explicar las principales diferencias encontradas, se han tenido en cuenta algunas de las variables consideradas en la literatura específicamente referida a estados pequeños. Por otra, a efectos de argumentar del modo más plausible posible los principales paralelismos encontrados, se han sugerido algunas de las hipótesis manejadas en ciencia política







